FISCAL: La Sentencia del TJE obliga a Hacienda a devolver los ingresos por el céntimo sanitario. Se abre por tanto una nueva e intersante vía de reclamación judicial.

La financiación de la sanidad pública española, y en particular la catalana, tiene desde hoy un nuevo problema. El Tribunal de Justicia europeo ha declarado ilegal el llamado céntimo sanitario, un recargo sobre ciertos combustibles que durante 11 años alimentó el presupuesto sanitario de varias comunidades autónomas. La sentencia, que no admite recurso, impone la devolución de lo recaudado. Una factura que, según señaló el propio Gobierno durante el juicio podría alcanzar los 13.000 millones de euros o el 1,25% del PIB nacional.

El Gobierno ha solicitado en vano al Tribunal que limitase el efecto retroactivo de la sentencia, aduciendo que «la obligación de devolver los impuestos incorrectamente recaudados pondría seriamente en peligro la financiación del sistema de sanidad pública en el territorio de las Comunidades Autónomas». Los jueces se han negado. Primero, porque consideran que el Gobierno y la Generalitat catalana no actuaron de buena fe al mantener durante tanto tiempo un recargo cuya ilegalidad era presumible y al que ya se había opuesto la Comisión Europea en 2001. Y en segundo lugar, dice el Tribunal, porque el mero hecho de que las consecuencias económicas sean muy cuantiosas para el Estado no justifica un límite en la retroactividad que dejaría indefensos a los posibles afectados.

En el caso sentenciado hoy, los afectados eran Transportes Jordi Besora, una empresa de transporte de mercancías que reclamó en Cataluña la devolución de 45.632,38 euros, abonados en concepto de céntimo sanitario entre 2005 y 2008. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña remitió una consulta prejudicial al Tribunal Europeo, con sede en Luxemburgo, para aclarar la compatibilidad de ese recargo fiscal con la Directiva europea sobre impuestos especiales. Y Luxemburgo ha dictaminado hoy que ese recargo es incompatible con la Directiva, por lo que Transportes Jordi Besora podrá recuperar su dinero. El veredicto, además, abre el paso a otras reclamaciones, pendientes o por llegar. Y según el Gobierno y la Generalitat hay ya «una gran cantidad de litigios». La Comisión Europea, sin embargo, cuestionó durante el juicio el impacto económico de la anulación del céntimo. Y recordó que, en España, «las normas nacionales en materia de prescripción excluirían automáticamente las solicitudes que se remonten a más de cuatro años».

Incluso con esa limitación de cuatro años, «las cantidades (a devolver) siguen siendo considerables», según señaló el juez ponente del caso. Y admitió que dada la «situación económica precaria que atraviesan actualmente España y sus Comunidades Autónomas, no cabe descartar que tales cantidades entrañen un «riesgo de repercusiones económicas graves» en el sentido de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia». Aun así, ni el juez ni el Tribunal se han mostrado clementes con la administración española y le han denegado cualquier límite de retroactividad.

El Ejecutivo, en enero de 2013, suprimió el céntimo sanitario, que se convirtió en un recargo en el impuesto sobre hidrocarburos. Es decir, a efectos prácticos, empresas y consumidores siguen abonando el impuesto. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que anula el impuesto sobre ventas minoristas de determinados hidrocarburos, el llamado céntimo sanitario, abre la puerta a solicitar a Hacienda la devolución de este tributo.

¿Qué es el céntimo sanitario y por qué es contrario a la legislación europea?
El céntimo sanitario es el nombre popular del impuesto sobre las ventas minoristas de determinados hidrocarburos. Se instauró en 2002 durante el Gobierno de José María Aznar y con Cristóbal Montoro en el Ministerio de Hacienda como un tributo que las comunidades podían aplicar para financiar la sanidad. Ese carácter finalista vulnera la legislación europea. El Ejecutivo suprimió el céntimo sanitario en 2013, que se convirtió en un recargo en el impuesto sobre hidrocarburos.

¿Quién puede solicitar la devolución del céntimo sanitario?
Cualquier contribuyente que haya abonado este tributo, aunque los particulares tendrán mayores problemas.

¿Dónde hay que solicitar la devolución?
El primer paso es acudir a la oficina gestara de Hacienda. Si allí se recibe una negativa como respuesta, hay que dirigirse a los tribunales económico-administrativos.

¿Qué documentos son necesarios aportar para pedir el reintegro?
Los contribuyentes deben acreditar que pagaron el impuesto y ello es posible con una factura o con un certificado de la empresa suministradora. Es complicado que un particular pueda reclamar. Debería pedir una factura de los tickets de compra y son pocos los que guardan esos estos recibos.

¿Se puede reclamar la devolución desde 2002?
No. Los contribuyentes pueden solicitar la devolución de los últimos cuatro años. Si presentaron con anterioridad una reclamación se interrumpe la prescripción. Por lo tanto, una empresa que en 2009 hubiera solicitado la devolución del impuesto entre 2005 y 2009 tiene derecho a reintegro. Belén Palao, asociado senior de Deloitte Abogados, apunta que otra opción, excepcional y lenta, es acogerse al supuesto de responsabilidad patrimonial del Estado para reclamar devoluciones de ejercicios ya prescritos.

¿Qué efecto tendrá para las arcas públicas la decisión del Tribunal de Justicia de la UE?
Hacienda rechaza que el coste ascienda 13.000 millones, que es la cifra recaudada durante 2002 y 2012. Argumenta que muchos contribuyentes no pueden solicitar la devolución porque los ejercicios ya están prescritos y, además, los particulares difícilmente lograrán el reintegro. Fuentes de la Administración aseguran que, en ningún caso, se producirá una devolución masiva. «Habrá que ir caso por caso», avisan fuentes de Hacienda.
(Cinco Días, 28-02-2014)

Los ingresos tributarios en España suponen el 33,6% del PIB
Los ingresos tributarios en España suponen el 33,6% del PIB al cierre de 2012, apenas una décima por encima del dato de 2011, pero todavía siete puntos por debajo de la media de la UE (40,6%), según datos de Eurostat recogidos por el Instituto de Estudios Económicos (IEE). De esta forma, España debería recaudar unos 70.000 millones de euros más al año para situarse en el promedio comunitario. Irlanda es el único país veterano de la UE que recauda menos que España en relación con su riqueza nacional, con unos ingresos que suponen el 30,2% del PIB y con una fiscalidad muy por debajo de la media de la UE en materia de tributación empresarial.

El resto de estados con una recaudación inferior a la española son todos de nueva adhesión. Así, Estonia y Polonia se sitúan por encima de un 32%, mientras que Eslovaquia, Rumanía, Letonia, Bulgaria y Lituania cierran la clasificación con niveles de ingresos fiscales en torno al 28%. Por el contrario, siete países de la UE están por encima de la media comunitaria, encabezados por Dinamarca (49,1%), seguida de Bélgica (48%), Francia (47%) y Austria y Suecia (44,8% ambos). También por encima del 44% se sitúan Italia y Finlandia. Ya por debajo de la media comunitaria, pero muy cerca, se encuentran países como Alemania (40,4%), Luxemburgo (40,3%) y Países Bajos (39,6%).

Por su parte, Hungría y Eslovenia cuentan con los mayores ingresos fiscales sobre el PIB entre los países de reciente adhesión a la UE, con el 39,3% y el 37,9%, respectivamente. Por último, los ingresos fiscales del Reino Unido alcanzan el 37,1%, al tiempo que la recaudación de la República Checa, Chipre, Malta y Portugal oscila entre el 36,6% en el primer caso y el 34,9% en el último.
(La Vanguardia, 28-02-2014)

Posted in: